Cork, la segunda ciudad más grande de Irlanda, es un destino vibrante que combina historia, cultura y un espíritu auténtico. Con su encantador centro atravesado por el río Lee, ofrece calles animadas, mercados tradicionales como el famoso English Market y una escena gastronómica en constante crecimiento. Su ambiente universitario le da una energía joven y dinámica, mientras que su herencia histórica se refleja en lugares como la Cárcel de Cork y la Catedral de San Finbar. Rodeada de impresionantes paisajes y cercana a la costa, Cork es una ciudad acogedora, llena de carácter y con un fuerte sentido de identidad.