Friburgo, ubicada en el suroeste de Alemania y rodeada por la Selva Negra, es una ciudad encantadora reconocida por su enfoque ecológico y sostenible. Destaca por su casco antiguo lleno de historia, con la imponente catedral gótica (Münster) y los tradicionales canales (Bächle) que recorren sus calles.
Es un lugar que combina arquitectura medieval con una vida moderna y activa, ideal para quienes buscan una ciudad tranquila, segura y rodeada de naturaleza, con una fuerte conciencia ambiental y una alta calidad de vida.